#NATURALEZA

La amapola morada

Había visto campos teñidos de un rojo escarlata por la delicada y silvestre flor de la amapola, al igual que pude verlas en descampados o bordeando carreteras.

Pero ¿amapolas moradas?  
¡Era la primera vez!

Desde pequeña me dijeron que las amapolas requerían de un suelo bien nutrido y permeable ¿cómo era posible, entonces, que este ramillete pareciera brotar de la mismísima piedra protegiéndose al amparo de un muro?

El hecho de que, al igual que algunas flores, los pétalos de las amapolas se cierren con la oscuridad siempre me cautivó y como simbolismo daría para escribir más de una página. Si unimos a esto que la amapola violeta o morada (Roemeria hybrida) es más efímera y solitaria que las demás y suele crecer en terrenos baldíos, puede que el tema nos diera incluso para más.

¡La naturaleza me sorprende siempre!

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15 comentarios sobre “La amapola morada

  1. Así es, Úrsula. No hay nada que pueda sorprendernos más que la propia naturaleza.

    Fíjate que justo el otro día leía de la amapola y la leyenda del opio, que realmente proviene de una flor muy similar, pero de diferente color, llamada Adormidera.
    Me gusta lo que dices y es cierto, son algo único. Mil besos.

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    1. ¡Cosas del azar, Yvonne! Pues así sin esperarlo me encontré con ellas y pensé que merecían una entrada en mi blog. Muchísimas gracias por leerlo y por tu comentario.
      Aprovecho esta ocasión para decirte que lo poco que hasta ahora he podido leer de tu blog además de bueno es precioso y que seguiré leyéndote con todo interés.
      Otro abrazo de vuelta 🌹

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