#POSTS

Quiero escucharte …

Atrapados en el ruido de fondo, no siempre es sencillo dejar a un lado nuestro propio microcosmos o ese pequeño saco de bulla tan nuestro, lleno de intereses, preocupaciones, prisas, estados emocionales, creencias o prejuicios para centrarnos y conectar con quien tenemos delante. Y, así las cosas, nos damos el ‘gustazo’ de presuponer antes de escuchar y de interrumpir sin dejar hablar.

Todo ello como excusa perfecta para no escuchar, sin percatarnos de que la riqueza de hacerlo nos permitiría visualizar signos y gestos que de otro modo podrían pasar inadvertidos —y lo resalto porque el mundo está lleno de gestos.

Ni a ti ni a mi se nos escapa que la mirada y la piel, además de besar, hablan de alegría, de placer, de frescura, de desesperación, de dolor, de pobreza, de ausencia o de soledad. Nuestras manos cálidas o gélidas, relajadas o tensas, flexibles o intolerantes, tienen también el poder de hablar. Y hasta la propia naturaleza está llena de gestos ¿O es que no le hablan los girasoles al Sol, las flores a las abejas o los árboles a los pájaros?

 Mi padre decía que escuchar es una actitud.  
Y, por ende, algo que proponernos —añadiría yo, por obvio que parezca.

~ ~ ~

Anuncios

12 comentarios sobre “Quiero escucharte …

  1. Totalmente cierto. Cuando escuchamos podemos oír de todo, cuando hablamos podemos hablar cinco minutos de lo que sabemos. Si continuamos hablando sólo se dicen cosas sin sentido.
    Bueno, hay quien puede hablar 6 minutos y hasta 10 pero no mucho más.

    Le gusta a 1 persona

Los comentarios están cerrados.