Ostracismo

OSTRACISMO
Publicado en mi anterior Blog el 10 de diciembre de 2017

A priori, la palabra ostracismo puede sonar rara aunque proviene ya de la antigua Grecia [ὀστρακισμός (ostrakismós)].

¡Pero no viene a este Blog porque suene rara o no,
ni para quedar bien o mal!

La traigo aplicándola directamente al campo de lo ‘social’, ese campo tan en boga dado que, de un tiempo a esta parte, nuestros políticos repiten la palabra ‘social’ de manera tan reiterativa que empieza a resultar cansina —y la repiten sin cesar debido, tal vez, a la llegada de nuevos grupos políticos que, en mi opinión, han puesto más el foco en los temas sociales, con independencia de que coincida más o menos con ellos o de que no comulgue con algunas de sus tesis.

Y a los otros, a los políticos de siempre, que tanto repiten ahora la palabra ‘social’, me gustaría decirles que ellos, por si solitos, debieron levantar sus alfombras a tiempo, antes de que otros lo hicieran por ellos —ya fueran periodistas o ciudadanos de a pie. Aclarando, además, que mi actual escepticismo supone un obstáculo frente a las diferentes ideologías o corrientes políticas.

El concepto de ostracismo social viene hoy aquí entendiéndolo en el más amplio sentido del que soy capaz como, por ejemplo, cuando una sociedad, sea de aquí o de allá, y en ella también estamos tu y yo:

—Escamotea la atención que merece cualquier ‘persona desfavorecida’.

—Aleja de su seno, porque no ‘encaja’ en sus entrañas de sociedad ignorante y mediocre, a algunos grupos étnicos, sociales o culturales.

—Acepta marginar, entre otros al colectivo LGTBI, donde por poner solo dos de otros muchos ejemplos, en Rusia han de vivir como espías y en India se les apalea o no se tolera.

—Relega al ostracismo a los empleados temporales porque, total, para qué incluirles en nuestro grupo … si se van a ir dentro de .

Las vertientes son muchas y, por tanto, alguna me dejaré en el tintero, pero venga de donde venga o de quien pueda venir, el rechazo siempre duele, incluso aunque a veces pueda ser involuntario.

Estamos casi en Navidad, y esa no es la razón principal de este artículo o, en parte, quizás sí al recordar como las luces del centro de mi Madrid me deslumbraron con sus calles atestadas de gente, cargadas con sus bolsas de compra, y cuando vi tirad@s en algunas calles y aceras a personas a quienes pocos miraban, como si formaran parte del mobiliario que nos rodea y, de tan acostumbrados, ni reparamos en ellas.

¡Y esa falta de contacto visual fue, realmente, el artífice
de que me deslumbraran las luces y el que ha dado origen a este Post!

Personalmente, solo quiero pedirme a mi misma y pediros a todas y todos vosotros unas pocas cosas —de cara a todas estas personas o colectivos que he nombrado u otros similares que no haya incluido aquí:

¡Que no les ignoremos, ni les rechacemos, ni les excluyamos!

¡Que no les hagamos invisibles!

¡Que tengamos siempre a mano una sonrisa cálida!

y

¡Que no dejemos de aportar, durante todos los días del año, nuestro granito de arena!

Para luchar contra el ostracismo social no hace falta recorrer kilómetros cual ave migratoria.

Si me pidieseis añadir algo más a lo que antes me he pedido a mi misma y a vosotros, añadiría a esa lista la amplitud de miras, la concienciación, la movilización cuando haga falta, y el no perder el contacto visual con lo que nos rodea.

¡Gracias!


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4 comentarios sobre “Ostracismo

  1. Un post con un mensaje tremendamente sencillo, claro y necesario, quiero decir que debiera ser necesario, obligatorio en nuestro hacer diario.
    Me quedo y devuelvo uno de tus deseos … “¡Que tengamos siempre a mano una sonrisa cálida!”
    Un abrazo

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